Dieta saludable y asesoramiento profesional

Tener una dieta saludable es una prioridad en nuestra vida. No es una opción es una necesidad fundamental para nuestro organismo y nuestra salud.

Es importante aprender a integrar en nuestra dieta cada día alimentos más saludables,  depurativos, así como vitaminas y antioxidantes.

Elija los productos que enumeran granos integrales como primer ingrediente. Por ejemplo, los panes de grano integral o harina de trigo integral. Los granos enteros tienen un bajo contenido de grasa y un alto contenido de fibra. También contienen carbohidratos complejos que le ayudan a sentirse satisfecho por más tiempo y evitan que coma en exceso. Evite los productos que dicen “enriquecido” o que contienen otros tipos de granos o harinas. No tienen los mismos nutrientes.

Elija arroz y pasta integral biológicos y otros granos que le recomienden en su herboristería de confianza como el mijo, cuscus etc

Los cereales calientes y fríos por lo general son bajos en grasa. Sin embargo, los cereales instantáneos con crema pueden contener aceites ricos en grasa o grasa butírica. Los cereales de granola también pueden tener aceites ricos en grasa y azúcares adicionales. En cambio, busque las opciones con bajo contenido de azúcar. El azúcar blanco o sea refinado es muy perjudicial para la salud (Articulaciones, dolores musculares, caries, sobrepeso, estrés etc) Podemos tomar en su lugar frutos secos muy beneficiosos sin freír y sin sal, miel biológica, fruta, yogures naturales biológicos, etc

Trate de erradicar los dulces ricos, tales como rosquillas, bollos y magdalenas. Es decir la bollería industrial. Estos alimentos a menudo contienen calorías compuestas por más de 50 % de grasa. Las opciones más livianas, como el pastel ángel, pueden satisfacer su gusto por lo dulce sin añadir grasa a su dieta.

Las frutas y verduras son naturalmente bajas en grasa. Proporcionan sabor y variedad a su dieta. También contienen la fibra, las vitaminas y los minerales necesarios. Trate de no añadir grasas innecesarias a las verduras y las frutas. Esto significa evitar la margarina, la mantequilla, la mayonesa y la crema agria. En su lugar puede utilizar yogur, aceites saludables o hierbas para sazonar.

La mayoría de los mariscos tienen muchas grasas poliinsaturadas saludables. Los ácidos grasos omega-3 también se encuentran en algunos pescados, como el salmón y la trucha de agua fría. Trate de comer pescados y mariscos dos veces por semana. El pescado fresco debe tener un color claro, un olor limpio y una carne firme y elástica. Si el pescado fresco de buena calidad no está disponible, compre pescado congelado. Para preparar el pescado, puede hervirlo, hacerlo al vapor, hornearlo, asarlo o grillarlo.

Elija leche biológica o al menos leche fresca del día si tolera los lácteos,  o leches como la leche de soja, arroz o almendras. 

Pruebe usar quesos con bajo contenido graso o parcialmente descremados en las recetas. La ricota descremada puede sustituir al queso crema en un bagel o en una salsa de verduras. Use requesón al 1 % para las ensaladas y para cocinar. El queso de hebra es una opción de bocadillo con alto contenido de calcio y bajo en grasa.

El yogur descremado o griego puede reemplazar a la crema agria en muchas recetas. Pruebe mezclarlo con fruta para el postre. Un sorbete descremado y el yogur congelado tienen menos grasa que el helado.

En las herboristerias le pueden informar de un montón de alimentos saludables como el tofu, seitan, tahín, melaza, espirulina, jengibre, te chai , algas, etc

Combine la elección de alimentos saludables con el ejercicio regular y hábitos inteligentes. No fumar y beber alcohol con mucha moderación por ejemplo solo un día a la semana.

Solo tenemos este cuerpo y es fundamental cuidarlo y mimarlo y darle el combustible y los cuidados que precisa. Pues es nuestro vehículo para andar por la vida.

Consulte con un especialista que le enseñe a combinar alimentos según sus necesidades y a integrar alimentos que le beneficien y no que le quiten energía y salud.

 

 

Les recomiendo a:

  • Carlos Lacomba experto en nutrición   www.saliment.es
  • Beatriz Gomez Santos (Facebook) experta en trastornos de la alimentación.
  • Herboristeria  BioBásic  en Ruzafa Calle Pintor Salvador Abril 31
  • Herboristeria Avet en Sedaví Calle Valencia 11
  • Herbodietética Juani Alcacer
  • Herboristería Navarro Valencia

Cuando me dedico tiempo para mí

Los hombres y mujeres de nuestro tiempo estamos siempre en una huida hacia delante ansiosa y exigente. Es nuestra manera de funcionar.

¿Porqué? Pues probablemente por el tipo de vida que llevamos. 

Nos levantamos, trabajamos, compramos comida, nos ocupamos de la casa. Y al día siguiente vuelta a empezar con la rutina.

¿Y cuando tenemos tiempo para nosotros y nosotras mism@s?

¿Nos damos algún regalo de vez en cuando?

¿Escuchamos nuestras necesidades físicas, emocionales?

¿Cuando fue la última vez que me senté e hice una lista con cosas que puedo hacer entre semana y que me hagan bien?

Es muy importante integrar actividades semanales que nos hagan felices y que sean saludables. 

Incluir unas clases de Yoga, Meditación o Biodanza, un paseo por la naturaleza, una ida al cine o al teatro, una sesión de  spa o de masaje, una tarde de amigos, un día con una actividad solo para la pareja, un día para los hijos, planear algún viaje.

La mente siempre va a poner excusas….tengo mucho trabajo….antes que hacer algo para mí lo hago por mis hijos o nietos o esposo o esposa….. que lo necesitan más que yo….

El sistema nervioso necesita tranquilidad y experimentar placer, disfrute.

Esto es fundamental para una vida saludable y feliz.

Para ello necesitamos pensar en nosotr@s mism@s. Para poder dar necesitamos haber recibido de la vida. Para recibir de la vida necesitamos abrirnos al derecho a recibir de la vida todo lo que esta está dispuesta a darnos. Y eso es infinito. Solo basta abrirse.

Ya vale de boicotearnos y desatendernos.

Para dar a los nuestros lo mejor de nosotr@s mism@s necesitamos tener una vida feliz y plena.

Aquí os dejo varias actividades que os pueden sentar muy bien:

  • Clases de Yoga o Biodanza en el Centro Espai LLum Ruzafa
  • Una sesión de Masaje Energético en Espai Llum Ruzafa
  • Una inmersión en el flotaría del Centro Oblivium en Valencia. En este agua flotas como en las aguas del mar muerto. Y es muy relajante.
  • Cines Babel películas en versión original subtituladas
  • Una visita al Video club Stromboli en Ruzafa con las mejores películas de la história del cine
  • Un paseo por el Cauce de los jardines del Rio Turia
  • Los conciertos de música clásica del Palau

Movimiento Slow

El ‘Movimiento Slow’, ‘Movimiento Lento’ es un concepto de vida que apuesta por aparcar las prisas y disfrutar del momento. 

Esta filosofía reivindica una nueva escala de valores y no está organizada ni dirigida por ninguna asociación, es simplemente una nueva manera de vivir que está haciendo furor en todos los ámbitos. 

Lucha contra los atascos, las prisas, el ruido, el estrés, el consumo rápido, las urgencias y la impaciencia. 

Es decir, se basa en trabajar para vivir y no vivir para trabajar. 

Sus principales señas de identidad son“la biodiversidad, la reivindicación de las culturas locales y un empleo inteligente de la tecnología”, para alcanzar aquel dicho de que no hay que llegar primero, sino saber llegar.

El movimiento Slow no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta la fecha. 

Su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio periplo vital. 

La clave reside en un juicio acertado de la marcha adecuada para cada momento de la carrera diaria. 

Se debe poder correr cuando las circunstancias apremian y soportar el temido estrés que en demasiadas ocasiones nos embarga; pero a la vez saber detenerse y disfrutar de un presente prolongado que en demasiados casos queda sepultado por las obligaciones del futuro más inmediato.

El movimiento Slow tiene su inicio en la Plaza de España en Roma (Italia) en 1986 y es fruto de cierta actitud contestataria por parte del periodista Carlo Petrin icuando se topó con la apertura de un restaurante Mc Donalds en este enclave histórico de la capital italiana. Consideró que se estaban traspasando los límites de lo aceptable y predijo los peligros que se cernían sobre los hábitos alimentarios de los europeos, empeñados en imitar los dictados del otro lado del Atlántico. La respuesta no se hizo esperar, fundándose la semilla del movimiento Slow Food.

Hay que distinguir entre ser lento y ser perezoso, y este movimiento propugna trabajar para vivir, no al contrario

Carl Honoré, autor del libro Elogio de la lentitud, es uno de los teóricos de este movimiento mundial que promueve un ritmo sosegado hasta en las actividades más cotidianas del ser humano. Para este periodista canadiense con residencia en Londres, una vida rápida es una vida superficial, de ahí que la lentitud no tenga nada que ver con la ineficacia, sino con el equilibrio.

No obstante, los partidarios de esta filosofía aseguran que una actitud lenta en el entorno profesional no es sinónimo de falta de productividad, sino de un trabajo de mayor calidad. Un planteamiento que consigue más rigor en los detalles, más exigente y minucioso, y supone mayor motivación para los trabajadores.

Un nuevo diseño de ciudad

El mismo año de la protesta en la famosa escalinata de Roma, en París se bautizó este movimiento como Slow Food, a modo de defensa de la comida tradicional, más elaborada y con tiempo para degustarla. Y desde entonces, la tendencia se ha ido afianzando más y más.

De esta manera surgieron las Slow Cities, para “mejorar la calidad de vida en las ciudades”, huyendo de fórmulas empresariales como las franquicias y concebidas para celebrar y apoyar la diversidad cultural y el carácter de la ciudad. Esta tendencia ha llegado a ciudades de Alemania, México, Noruega, Líbano, Brasil y Reino Unido, y en nuestro país, encontramos algunos núcleos en localidades como Mungia o Lekeitio (Vizcaya), Begur o Pals (Gerona), o Bigastro (Alicante). Se calcula que existen unas 750 ciudades de este tipo a lo largo de todo el planeta.

Todas ellas tienen en común una vida relajada, no superan los 50.000 habitantes, cumplen una serie de requisitos de calidad medioambiental y urbanística, y, abogan por el comercio local. Y, por supuesto, aspiran a un modelo de Slow Schools, donde lo que importa no son los horarios sino el aprendizaje.

Manifiesto 

en defensa del cardo y de la ortiga,
en defensa del burro y su rebuzno
y de su condición intrascendente,

a favor de los bosques y su antiguo
modo de ser, a favor de la piedra
que el misterio cubrió de oscuro musgo,

para que vivan peces en las aguas,
pájaros en el aire, rododendros
en los jardines, luces en la noche,

y los hombres se olviden de la prisa
con que van a la nada y no se enteran,
víctimas de un progreso forajido,

para que todo cobre otro sentido,
una vez asumido el sinsentido
que es todo, y concentrados en su paso

veamos sin dolor pasar el tiempo
y vivamos minutos, horas, días,
bocanadas de ser, riqueza única,

para que todo vuelva a ser sí mismo,
lo que pasó, lo que es, lo que perdura,
lo que no deja huella de su paso,

para que no dé miedo tener hijos
ni dejar de tenerlos, y el amor
vuelva a ser verdadero, vuelva a ser,

para poder tomar el sol y el aire
y sentarse en la hierba con la gente
y ponerse a charlar largo y tendido,

a favor del cansancio y del descanso,
a favor  de los ciclos naturales
y de la rebeldía ante los ciclos,

por los colores y por los sonidos,
por los gustos, los tactos, los olores,
por el juego y el sueño, y los amigos,

en defensa de lo que se ha perdido,
de la paz verdadera,  del sosiego,
de la palabra limpia…y del silencio.

 (Jesús Munárriz, 1940, del libro de poemas Esos tus ojos, 1981)

 

¿Trabajas para vivir o vives para trabajar?

¿Tienes la sensación de no disponer nunca de tiempo para ti?

¿Necesitarías una jornada con más horas?

¿Eres una de esas madres multitareas que intentan conciliar la vida laboral y profesional corriendo todo el día?

Pues aquí te dejo varios libros interesantes sobre el movimiento Slow:

  • Despacio, despacio. Maria Novo
  • Elogio de la educación lenta. Joan Domènech Francesch
  • 69 razones para no trabajar demasiado. Ciudadano Perez

Desde nuestro Centro Espai LLum en el barrio de Ruzafa de Valencia acompañamos desde varios ámbitos y disciplinas a integrar estos hábitos lentos y saludables en su vida.

www.espaillum.es